martes, 28 de noviembre de 2006

Sobre el Congreso de los simios


Simios, cavernícolas, trogloditas, animales… llámeseles como se quiera, lo que hemos visto en la cámara de diputados es sólo un claro ejemplo de que en este país a la Constitución todo mundo se la pasa por el arco del triunfo y la única ley que impera, como lo vimos hoy es la ley de la selva. Sin algo de vergüenza los diputados del PRD que después de vociferar y rebuznar con sus amenazas de que tomarían la tribuna en el congreso, todavía se hacen los dignos porque los panistas les impiden consumar su animalismo – vandalismo.

 Y se hunden y se revuelcan en la basura donde López les ha ordenado, cuales borregos, animales de rebaño que sólo siguen al que aparenta tener más sesos que ellos, se hacen los ofendidos, después de sus desplantes y llaman reaccionarios a los demás. Si tuvieran al menos un poco de cerebro, se darían cuenta que están cometiendo un suicidio político, pues con sus actos, lo único que consiguen es retroceder en todo lo que el PRD avanzó en las elecciones pasadas.

Sólo buscan el revanchismo, la pelea, el circo. ¿Por qué?... la verdad es que no lo saben, lo único de lo que están seguros es que su líder, el presidente pirata se los ha ordenado y así debe hacerse.

Nos sorprendamos de la designación de Ramírez Acuña, quien tiene fama de duro, en SEGOB, más bien es conservador y puede que su designación responda a cuotas políticas internas panistas.