
Ayer el presidente tuvo un desvanecimiento por insolación durante una comida con senadores panistas en su Rancho San Cristobal. Un muy mal momento para tener problemas de salud, pues este suceso apoya la tesis, de que el presidente ya no tiene ni los ánimos, ni el deseo, ni la salud para gobernar; tantas presiones se lo han ido acabando. Primero lo de las elecciones, luego lo de Oaxaca y ahora la transición. No se le terminan los problemas. Fue un sexenio duro de gobernar y aunque debido a su falta de empeño se lograron importantes avances, quedaron grandes problemas y por increíble que parezca… gran parte de la población sigue creyendo que más allá de sus errores existió en él la buena voluntad de hacer las cosas. ¡Sácate las babuchas! Hacía años que los mexicanos no se quedaban con esa imagen de un presidente. Pero en fin, tal vez la historia le perdone a su lengua suelta y le reconozca su más grande logró por el que de seguro va a estar en los libros de texto de los niños del futuro: Haber sacado al PRI de los pinos.
Sobre las “medecinas” que estar “retecaras”
¿Ha visto las noticias últimamente? En los noticiarios de Televisa han mostrado una serie de reportajes sobre el monopolio en la distribución de medicinas y como este negocio hace incrementar el precio de los productos en más del 40%. Han mostrado casos deplorables de personas que están a punto de colgar los huaraches a causa de enfermedades curables, pero cuyos medicamentos están carísimos. Bueno… hoy ha informado el gobierno que iniciará una averiguación a Grupo Casa Saba, empresa que controla este monopolio, debido a que el precio que esta compañía ofrece los medicamentos al IMSS es muy alto. Esto tiene directamente que ver con los reportajes de Televisa. Tomaron cartas en el asunto, pero ¡por favor! Que no vengan con el cuento de que no se habían dado cuenta que las “medecinas” estaban harto caras.