Según la ley electoral, si no hay contrincantes no hay pre-campaña y por lo tanto tampoco espacios publicitarios para los contendientes.
López Obrador y Peña Nieto en sus respectivos partidos no tienen adversarios, al menos para la contienda presidencial y se preparan para un largo periodo sin anuncios, al menos hasta Febrero que inicien formalmente las campañas. Como ya ambos dijeron que no utilizarían Juanitos* para poder pegarle a la piñata de los comerciales en tiempo oficial, tal como hizo Roberto Madrazo con Everardo Moreno hace seis años, se van a pasar a quedar sin millones de spots publicitarios. Supongo que AMLO y Peña previeron eso cuando operaban por ser candidatos únicos en sus respectivos partidos.
Mientras tanto en el PAN, donde hay contienda desde hace rato, van a correr los anuncios como si fuera alcohol en fiesta de rancho. ¿Servirá de algo a sus candidatos? Todo parece indicar que si. En 2006 los espacios publicitarios cedidos a Felipe Calderón en la pre-campaña ayudaron para ponerlo muy cerca de López Obrador en las encuestas.
Con esta ventaja operativa que va a ser exprimida al máximo por los panistas ya sólo resta saber quien de ellos va a ser el bueno para la grande.
*Juanito: Dícese del candidato que es puro cuento. Patiño utilizado para que el candidato verdadero se luzca en una campaña. Presta nombres que sede su cargo público una vez obtenido (si es que gana) a su líder político.
