¡PUM! El truco es manejar la percepción, ésta es más importante que la realidad. Si la ciudadanía puede pensar que vive en un país seguro, ¿para qué despertarla de su fantasía? ¿para que empiecen con sus manifestaciones? El control de las masas en el siglo XXI, el único arte del que los priistas pueden sentirse orgullosos de haber perfeccionado y la única desgracia autoinflingida de la que los mexicanos deberíamos mostrarnos avergonzados.
Si leer fuera en México costumbre y no una extraña afición, no existiría la desinformación de la que se valen los partidos políticos para crear sus fantasías institucionales y engañar a los ciudadanos